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6 de octubre de 2010

Vila-Matas y las posibilidades

Cada libro de Enrique Vila-Matas es un campo abierto de posibilidades. En el reciente Dublinesca, no fueron pocas las preguntas que como juegos literarios saltaban de mi cabeza conforme iba leyendo. Por ejemplo, descubrir cuáles de los autores que aparecen en el texto son apócrifos y cuáles no, sobre todo después que se dijera de Riba, el personaje del libro, que "se interesa sólo por escritores que al menos me suenan; los otros siempre sospecha que son inventados". ¿Debo sospechar que Vila-Matas inventó a los escritores que nombra y no me sonaron? En todo caso, Dublinesca se convierte en una invitación para descubrir nueva literatura, logro que siempre alcanza Vila-Matas, al menos conmigo.
Pero de los numerosos escritores que aparecen en el libro, ¿cuándo son verdaderos y cuándo personajes? La cena en casa de Paul Auster que Riba comenta en varias ocasiones, ¿qué tanto hay de verdad en ella? ¿Alguna vez visitó a Auster un editor español que contenía sus bostezos y al cual Auster le hizo un comentario que no pudo comprender? Si ese editor existe y somos capaces de reconocerlo, ¿estaremos ante el último editor literario?
Hablando de ese último editor literario y el fin de la Galaxia Gutenberg, ¿cuánto de hipótesis, cuánto de convicción, cuánto de efectismo hay en la idea de que el recorrido que va de James Joyce a Samuel Beckett es el mismo que hay de Gutenberg a Google? No soy un lector lo suficientemente bueno como para poder seguirle el paso a semejante comparación entre Joyce y Beckett, ¿le fallé, entonces, a Vila-Matas? Después de todo, asevera que "las mismas habilidades que se necesitan para escribir se necesitan para leer. Los escritores fallan a los lectores, pero también ocurre al revés y los lectores les fallan a los escritores cuando sólo buscan en éstos la confirmación de que el mundo es como lo ven ellos...".
Y como soy un lector fallido, un detalle muy menor del libro me tiene completamente intrigado: Tres veces se menciona que Riba anota frases en un documento de World. Sí, no Word sino World. ¿Vila-Matas usa documentos World en vez de documentos Word así como yo uso documentos de OpenOffice en vez de documentos de Office? ¿Se trata de un inexplicable error de edición? ¿Hay algún tipo de toma de posición contra Microsoft o se trata de todo lo contrario, la aceptación de que quien controla el soporte del documento de alguna manera es creador y dueño del mundo de la palabra?
Como ves, me encanta leer a Vila-Matas por todas las posibilidades que me suele dar con sus libros.

2 comentarios:

JARDÍN DE ESTATUAS SIN OJOS dijo...

Gracias por este texto. Lo hemos colgado en facebook en la página de lectores "Leyendo a Enrique Vila-Matas", cuya dirección aparece aquí abajo, por si deseas formar parte de nuestro grupo de lectores activos.
Un inciso: la obra se llama DUBLINESCA y no Dublinescas.
Gracias y un saludo.

http://www.facebook.com/group.php?gid=218599325256

Luis Alejandro Ordóñez dijo...

Gracias a ti por leer y compartir, y por señalarme el error que corrijo ahorita mismo. Saludos y sin duda vot a formar parte del grupo en FB