Buscar en la Pulga

5 de agosto de 2007

Entre Barry Bonds y Neifi Pérez

Hay bastante ironía en que Barry Bonds conectara su jonrón 755 ante un envío de Clay Hensley, un lanzador que cumplió suspensión por uso de esteroides cuando estaba en las menores. Pero más allá de la ironía, que Bonds no tenga suspensión alguna y Hensley sí, responde perfectamente al perfil de lo que han sido los resultados positivos, y las sanciones correspondientes, desde que las Grandes Ligas se pusieran un poco más serias con esto de combatir los esteroides. Porque si bien la llamada era de los esteroides nos hace pensar en José Canseco, en Mark McGwire, en Jason Giambi, en Rafael Palmeiro, o en Bonds, estrellas jonroneras buscando más poder en sus batazos, lo cierto del caso es que los positivos por esteroides suelen encontrarse en jugadores suplentes o relevos intermedios.
La explicación tiene al menos dos vertientes: Estrellas como Bonds tienen dinero no solo para consumir esteroides sino para consumir los más difíciles de detectar. De hecho, en las investigaciones sobre el caso del laboratorio BALCO, el Hollywood de los esteroides, el nombre de Bonds surgió asociado a productos catalogados como indetectables en exámenes antidopaje. Pero la otra vertiente de la explicación es que el jugador suplente o el relevista intermedio, tiene que ganarse su puesto, y con ello su sustento, día a día, nunca tiene el trabajo lo suficientemente seguro como para darse el lujo de bajar su rendimiento o siquiera de sentirse cansado. Ese jugador acude a los esteroides y a otras sustancias para garantizarse la energía necesaria para jugar un año más, para trabajar un año más. Neifi Pérez, eterno suplente, acaba de dar positivo por tercera ocasión en el consumo de estimulantes, no de esteroides, ganándose una suspensión de 80 juegos.
Cierto, Pérez no tiene dinero para acceder a los productos que Bonds puede costearse, pero la presión por mejorar su rendimiento está más del lado de Pérez que de Bonds.

4 comentarios:

Gringo Viejo dijo...

Que el Pitcher y el Bateador esten los dos en esteroides solo vuelve el juego parejo.

Esteroides no disminuyen el tiempo de reaccion de un bateador. Sin enmbargo si permiten al pitcher lanzar mucho mas rapido. Es por eso que se podria hacer el argumento que el record de Bonds es hasta mas meritorio porque esta teniendo que batear contra pelotas que van mucho mas rapido que las que Hank Aaron tuvo que enfrentar y sin tener el beneficio de reflejos mas rapidos.Asi que su record fue hasta mas peludo de conseguir.

Luis Alejandro Ordóñez dijo...

Ésa es otra manera de plantear mi argumento: las Grandes Ligas no puede castigar a posteriori una conducta que ella misma no penaba. Los esteroides no pusieron diferencias entre lanzadores y bateadores, pero las pusieron entre consumidores y no-consumidores. La reacción del bateador no aumentaba, pero sí su velocidad de manos. Además, resistencia, tiempos de recuperación entre lesiones, todo eso fue una ventaja contra los que decidieron no consumir. Argumentos van y vienen, por eso creo, como escribí en la anterior entrada, que hay que dejar que seamos los fanáticos o los que votan para el salón de la fama quienes juzguen.

Gringo Viejo dijo...

Si quieres hablar de Justo. Mira lo que le paso a Pete Rose. No veo por que su conducta ilegal de apuestas tuvo que relacionarse con su actuacion como beisbolista.

El mismo dijo que solo lo van a poner en el Hall of Fame a manera postuma.

Luis Alejandro Ordóñez dijo...

El caso de Pete Rose es bien interesante, porque él está fuera del béisbol pero no su récord; pareciera que las grandes ligas intentó castigar a la persona y no su actuación beisbolera, aunque produjeron una situación risible: el máximo hiteador de todos los tiempos está en los libros de récords pero no existe para el béisbol.
La diferencia aquí es que lo que está en entre dicho no son solo las personas sino sus números. La pregunta es cómo se debe manejar un tema como los números cuestionados por el consumo de esteroides. Si hay sanción moral como con McGwire el libro de récords quedaría de alguna forma entre dicho; si hay amnistía total el uso de sustancias quedaría legitimado, y así con cualquier decisión que se tome.
¿Lo justo? Reconocer que no solo fue Bonds, que no fueron solo jonroneros, pero también que no fueron todos y que muy probablemente no fueron mayoría. Y aún así, cualquier decisión que se tome será catalogada por un nutrido sector como injusta.